Cuidados de la gerbera: cómo hacer que dure y siga alegrando la casa

gerbera cuidados

Las gerberas tienen algo especial: cuando están bien cuidadas, se nota. No solo en lo bonitas que se ven, sino en cómo acompañan el día a día. En el taller siempre decimos que la gerbera es una flor agradecida, pero también sincera: si está a gusto, lo demuestra; si no, también.

Por eso, hablar de gerbera cuidados no es hablar de normas estrictas, sino de observarla, colocarla bien y darle lo que necesita, sin más.

Cuidados de las gerberas en casa: lo básico que debes hacer

Quien se pregunta cómo cuidar una gerbera suele pensar que es complicado. En realidad, no lo es. Solo necesita atención regular y un poco de sentido común.

En el día a día, estos son los cuidados que nunca fallan:

  • Agua limpia y renovada cada dos días. Si el ambiente es cálido, incluso antes.
  • Corte del tallo ligeramente en diagonal para que beba mejor.
  • Un jarrón limpio, sin restos de hojas dentro del agua.
  • Un lugar con luz natural, pero sin sol directo constante.

Cuando estos pequeños gestos se hacen bien, las gerberas responden con más días de color y una presencia mucho más viva.

Gerbera: ¿es de interior o exterior?

Esta es una de las preguntas más habituales: gerbera es de interior o exterior.
La respuesta corta es que puede estar en ambos, pero no de cualquier manera.

En interior funciona muy bien si:

  • Tiene mucha luz natural.
  • No está pegada a una ventana con sol fuerte todo el día.
  • Se mantiene lejos de fuentes de calor o corrientes.

En exterior, las gerberas cuidados exterior requieren algo más de atención, sobre todo con el clima. Les gusta estar al aire libre, pero protegidas del sol más duro y del viento constante.

Gerbera sol o sombra: encontrar el equilibrio

Si hay algo que la gerbera agradece es el equilibrio. Cuando alguien nos pregunta gerbera sol o sombra, siempre decimos lo mismo: luz, sí; castigo, no.

  • Le va bien el sol suave de primera hora.
  • Agradece la sombra ligera en las horas centrales del día.
  • En verano, mejor evitar exposiciones largas al sol directo.

Cuando se coloca en el sitio adecuado, la flor se mantiene firme, con el color vivo y el tallo fuerte.

Cuidados de la gerbera en maceta

Las gerberas como cuidarlas en maceta no es muy distinto a hacerlo en ramo, pero hay detalles importantes:

  • El sustrato debe drenar bien; no le gusta el exceso de agua.
  • El riego debe ser regular, sin encharcar.
  • Es importante que la base de la planta no se quede constantemente húmeda.

Aquí conviene observarla. La gerbera avisa: si las hojas decaen o el tallo se ablanda, algo no va bien.

Gerbera jamesonii: la más conocida

La gerbera jamesonii es la variedad que más vemos y trabajamos. Es resistente, vistosa y muy agradecida si se cuida con cariño.

Sus cuidados no difieren mucho del resto, pero destaca por:

  • Colores intensos que necesitan buena luz.
  • Tallos que se mantienen firmes si el riego es el justo.
  • Una floración que alegra cualquier espacio cuando se siente cómoda.

Es una de esas flores que, bien tratada, se convierte en imprescindible.

Errores comunes al cuidar gerberas

En el taller los vemos a menudo, y conviene evitarlos:

  • Demasiada agua pensando que así durará más.
  • Sol directo todo el día.
  • No cambiar el agua del jarrón.
  • Colocarlas cerca de calefacción o aire acondicionado.

A veces, menos es más. Cuidar una gerbera es más observar que intervenir.

Un último consejo desde la floristería

Los cuidados de las gerberas no son complicados, pero sí requieren atención. Cuando se entienden, la flor lo devuelve con presencia, color y alegría diaria.

Si tienes dudas sobre dónde colocarla o cómo mantenerla según la época del año, estaremos encantados de ayudarte.

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